El Blog de Emilio Matei

domingo, 24 de mayo de 2015

¿Todavía cantamos?

¿Todavía cantamos? ¡Claro que lo hacemos! Lástima que, en realidad, no seamos los únicos.
Adjunto aquí la boleta electoral de las J.O.N.S. de las elecciones a la Asamblea de Madrid, que se están realizando mientras escribo esto.
Las elecciones en España, vistas desde nuestra perspectiva argentina, son a voto cantado. Las boletas están todas extendidas sobre una mesa y la gente va a buscar la suya, hombro contra hombro, bajo las miradas de quien quiera tomarse el trabajo de mirar. Hay también un pequeño "cuarto oscuro", para los que quieran votar con alguna intimidad. 

Qué fácil me resulta imaginar a un cacique fascista, en un pueblito, mirando fijo a quien vota bajo la consigna de que, "o votas a quien sabes, y me lo dejas verificar, o atente a las consecuencias". (*)















(*) Para quien no sepa que son las JONS, aquí va un link:


martes, 19 de mayo de 2015

Maryse Condé, idiomas y dialectos

“…Si no hablas creole, se dice que no eres antillano, que hay cosas del país que no podrás comprender. Pienso que un escritor no tiene lengua materna. Me llevó muchísimo tiempo pero comprendí que lo que cuenta es alcanzar a hacer con las palabras y los sonidos algo que te represente.”(*)

Maryse Condé - Escritora de Guadalupe
Me pregunto si Maryse Condé, escritora francófona,  la autora antillana de ese texto, trata de justificar su desconocimiento del creole que, como a mucha gente de su generación y de padres de nivel social medio-alto, les fue negado en Guadalupe. Del mismo modo que en muchas partes de Italia y de España, durante largos períodos, los padres castigaban a los hijos si usaban el dialecto local para comunicarse. ¿No es acaso negarle a la gente su propio idioma, o su propia forma de comunicación, negarle también una particular visión de las cosas?

En realidad como escritor puedo aceptar que lo que cuenta es alcanzar a hacer con las palabras y los sonidos algo que te represente, pero no alcanzo a asociar esa idea con la del grado de penetración que puede tener un escritor sobre un mundo cuya lengua desconoce.

Desde afuera se alcanza a ver cosas que desde adentro no se podrían ver. Milan Kundera y Freud dijeron cosas parecidas sobre este tema. Uno refiriéndose a las etapas de la vida y el otro a la capacidad para penetrar en el comportamiento humano. Hasta aquí hay una especie de coincidencia con la autora que menciono. ¿Pero no existirá en la lengua otra parte, otro espacio de comprensión y comunicación, oscuro para el extranjero? Si tuviera que elegir, desde la sensibilidad, ya que no desde el conocimiento, afirmaría que sí. Por algo el aprender otra lengua tiene tanto de descubrimiento.


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(*) Le Monde, viernes 15 de mayo de 2015 – Trad. E. M.


jueves, 7 de mayo de 2015

¡Cuidado, doctora Carrió!

Yo, si fuera la Dra. Carrió, andaría con mucho cuidado de veras. Eso de andar declarando a cada rato que el gobierno la quiere matar, es muy peligroso. Sobre todo después de lo que sucedió con Nisman.

Hay una serie de grupos muy interesados en producir hechos delictivos y asignarlos a la política del gobierno mediante maniobras a veces muy burdas y otras no tanto. Esos grupos parecen haberse equivocado con Nisman. No por sus famosas acusaciones sino por el momento en que se hicieron. Lo que demuestra que los servicios de informaciones no están tan informados como deberían y, mucho menos, la pegan en sus predicciones. A esta altura tendrían que saber que los brulotes de esta envergadura deben hacerse en el momento preciso, ni un minuto antes, de las elecciones. El objetivo es que no haya tiempo para desmentir y demostrar la mentira más absurda o más abyecta.

Por eso creo que la Dra. Carrió debería cerrar la boca por su propio interés, o, en realidad y más precisamente, para asegurar su supervivencia. Yo le recomendaría meterse en un bunker antiatómico los días de Octubre previos a las elecciones. Y por si no queda clara mi hipótesis, el tema no es el gobierno, que no mató a nadie, sino los muchachos de la CIA y el Mossad, que de eso saben mucho y tienen bastante práctica. Pegarle un tiro a la Dra. Carrió en fecha oportuna podría validar, en el imaginario, todas sus declaraciones. Aunque más no fuera por algunos días, que podrían ser bien elegidos para alterar un resultado electoral.


¿O tal vez me equivoque y lo que quiere la Dra. Carrió es suicidarse en coherencia con el estrépito con que se movió toda la vida? ¿Querrá pasar a la historia como una especie de rotundo y depilado Rasputín? Es posible, la Dra. Carrió es una de las personas que mejor lee la realidad, su capacidad de manipulación es extraordinaria mas allá de que sus recursos parezcan delirantes. No hay que olvidar que consiguió, en algún momento, dejar al gobierno sin presupuesto, y hay otros varios éxitos de enorme magnitud que podría enumerar aquí. Sólo el tema de su propio asesinato me parece más un error que un acierto. Y si lo es, qué le vamos a hacer, nadie es perfecto.

martes, 5 de mayo de 2015

Freud y las ideas tan lindas


Lo que quiero decir es que la vida pierde en contenido e interés cuando la apuesta máxima,
precisamente la vida misma, está excluida de sus luchas.

…,el amor, ciertamente, no es más joven que el deseo de matar.

Si vis vitam, para mortem. Si quieres soportar la vida, prepárate para la muerte.

Freud. Sigmund Freud Copyrights, Colchester.

En este contexto, ¿cómo encajan las madres, y algunos padres, que niegan la muerte y la violencia a sus hijos? Es verdad que no se puede vivir, y menos enseñar a vivir, con una presencia excesiva de Tanatos. Pero su negación es igualmente perversa.
Negarse a dejar jugar a los niños con armas de juguete y hacer sus simulacros lúdicos de vida, de muerte y de violencia, es muy parecido a no hablar de sexo con ellos. Los chicos resultan enviados al mundo real desarmados y equivocados, con las consecuencias que eso pueda tener.

 Las armas que se prohíben son casi siempre las de fuego. Curiosamente los sables y los arcos y las flechas no suelen caer en las mismas redadas. Tal vez porque las madres tienen más miedo a la explosión que a la muerte en sí. Como si más que negar la violencia negaran los sustos. En realidad, en ese contexto negador, todo es posible. Y eso me confirma que no son los niños en sí los destinatarios de esas políticas educativas sino las buenas conciencias de sus padres.

Lo que más me llama la atención es que esas modas antibélicas antiviolencia junto a las ecologistas, casi siempre vienen del mundo desarrollado, el mismo que enseña a los niños a jugar con armas reales y mortíferas apenas tienen la suficiente fuerza como para sostenerlas y que destruyen la naturaleza usándola para su propia conveniencia mientras exportan ideas tan lindas.

lunes, 27 de abril de 2015

Privilegios y pertenencias

Reconozco que estos temas, la conservación de los privilegios y el sentido de pertenencia de los miembros de los grupos sociales, son recurrentes para mí. Estoy convencido de que en el estudio de esas patologías sociales hay soluciones, al menos parciales, para la comprensión y la posterior modificación de ciertos comportamientos.

¿Es el miedo a perder los privilegios, sean estos reales o una creencia inducida por la sociedad en su conjunto o los medios en particular? ¿O el miedo a dejar de pertenecer?[1]

"El problema, por tanto,  es 
saber no lo que piensa un 
grupo, sino cuáles son los
 cambios que pueden produ-
cirse en su conciencia, sin 
que haya modificación en la
 naturaleza esencial del grupo."

L.G.
La actitud de muchas personas de sostener ideas que las desfavorecen en términos de realidad, suele ser una actitud de un perfil irracional que resulta, o parece resultar, imposible de modificar mediante las discusiones o los razonamientos lógicos tradicionales. No parece haber prueba que alcance para hacerles comprender lo que resulta obvio.
La búsqueda desesperada, por parte de los militantes, del razonamiento adecuado para convencer a las personas que cambien su modo de ver la realidad, llenas de lógica que trata de mostrar la obviedad de sus ventajas y sus desventajas, están condenadas al fracaso si no consideran como básico, el entender cuáles son las verdaderas razones que tiene el interlocutor para pensar de otro modo. Que, como trato de decir aquí, no son sólo su conveniencia inmediata ni la verdad del razonamiento, sino los riesgos sociales a los que se sometería si cambia su modo de pensar[2]. En concreto, la pregunta que subyace, creo que bastante inconsciente, como digo más arriba, es la de si un cambio de forma de pensar le permitiría todavía pertenecer al mismo grupo, el grupo que hasta ese momento lo identifica y que parece sostenerlo.

Para Lucien Goldmann, la pertenencia a un grupo es uno de los factores posibles que determinan qué se puede o no se puede percibir. Y lo considera un fenómeno estudiable desde la sociología y la psicología en un contexto de la teoría de la comunicación[3] [4].

Me gustaría mostrar aquí unas pocas situaciones con el fin de aclarar un poco de que hablo cuando hablo de pertenecer.

1ª ¿Es posible cambiar de club de fútbol por alguna razón lógica? ¿Alguien podría conseguirlo sólo por un razonamiento? Lo veo altamente improbable. En mi caso soy de River sólo porque en mi infancia mi padre era de River por haber vivido, él, en Nuñez, barrio sede del cuadro en su época juvenil. Teniendo en cuenta que por esa época la que la mayor parte de los habitantes de Buenos Aires era o inmigrante o hijo de inmigrante y que el fútbol no era muy antiguo, lo más normal era ser hincha del club del barrio. Cambiar de cuadro de fútbol para mí sería una traición a mi padre, a mis hijos, a los que les transmití mi filiación futbolera, y así podría seguir durante un rato escribiendo por qué dejar a River sería para mí, poco aficionado al fútbol, una especie de tragedia. No importa si el presidente de la institución es un nazi, si sus jugadores son unos troncos, si la barra brava hace desastres, si la cancha se viene abajo y si se va al descenso o cualquier otra razón.

2ª La definición de esnob de la Real Academia Española: “Persona que imita con afectación las maneras, opiniones, etc., de aquellos a quienes considera distinguidos”, debería ser ajustada agregando el verbo creer: “…, opiniones, etc. que cree de aquellos a quienes considera distinguidos.” No hacerlo vela algunos comportamientos que podrían volverse inexplicables.
Estoy convencido que esta búsqueda, estos constantes análisis de los comportamientos de otras clases sociales, casi siempre más altas, pero a veces más bajas[5], no siempre son conscientes. Al menos del todo. Creo que esos comportamientos se incorporan con tanta fuerza que se pueden volver automáticos y terriblemente sólidos[6]. Son, por lo tanto, muchas las situaciones en las que las personas pueden utilizar costumbres, ropa o gestos que los desfavorecen cuando no los dañan, sólo por la búsqueda pertenecer. En particular si estas actitudes se expresan en el momento del voto.

3ª ¿Qué le pasará por el interior a un comerciante del barrio de Once, judío al menos por sus orígenes, que debería aceptar un partido nacional y popular que mejorando la distribución del ingreso le produce muchos más clientes con el consiguiente aumento de las ventas, teniendo en cuenta que la caja registradora lo hace más evidente que cualquier razonamiento iluminado, si Israel y sus instituciones locales en las que participa o por lo menos simpatiza, le dice por razones de su política internacional que debe acompañar la mirada sobre la sociedad de la derecha más extrema, la misma que siempre estuvo dispuesta a destruirlo, y militar y votar en consecuencia?[7]

En síntesis, sé que creer que todas las personas son determinadas más por sus pertenencias que por sus conciencias es una ingenuidad. Pero es probable que eso sea cierto en muchos más casos de los que uno pueda o quiera suponer. La cuestión sigue siendo, como a principio de los setentas del siglo pasado, cuando Goldmann planteaba esto, cómo extraer alguna conclusión práctica, cómo extraer una metodología.




[1] La compañía de tarjetas de crédito American Express utilizaba un eslogan notable por su perspicacia: "Pertenecer tiene sus privilegios."
[2] "…, la mala fe es un fenómeno individual que no encontramos más que de manera totalmente excepcional y provisional en grupos sociales extremadamente restringidos,…" L.G.
[3] “El problema, por tanto, es saber no lo que piensa un grupo, sino cuáles son los cambios que pueden producirse en su conciencia, sin que haya modificación en la naturaleza esencial del grupo.”
La création culturelle dans la société moderne. L. Goldmann, Editions de Nöel, Paris 1971.
[4] La muerte prematura de L. Goldmann, no le permitió seguir adelante con esta teoría que me parece excepcionalmente prometedora. Y tampoco encontré otros científicos que la hayan hecho avanzar más. Teniendo en cuenta las implicaciones que podría tener en la comunicación social y, por eso mismo, en la política, creo que merece un estudio más extenso que apunte a sacar de ella alguna posibilidad práctica para la acción.
[5] La militancia de izquierda que se proletariza y trata de imitar las costumbres de la clase a la que pretende concientizar.
[6] Sobre este tema, la importancia sicológica de pertenecer a un grupo, habría que analizarla desde los estudios sobre la adolescencia, donde el pertenecer parece ser especialmente importante.
[7] No equivocarse, no es un tema religioso el que lo une a Israel, su comunidad aceptaría que fuera ateo, pero no que traicionara al Estado de Israel.


jueves, 16 de abril de 2015

Uruguay, el país más grande de América Latina

Marat/Sade
Hubo una época en la que Uruguay fue muy grande, casi se podría decir que fue el país más grande de América Latina. Eran tiempos del semanario Marcha, con sus “Cuadernos”, eran tiempos de teatro en El Galpón que estrenaba Marat/Sade, y de los muchísimos teatros independientes, eran tiempos en los que actuaba y se formaba uno de los grupos guerrilleros que más aceptación tuvo. Los Tupamaros, mezcla de humor, inteligencia y valentía, que puso a Uruguay en boca de  la izquierda, y la derecha, de todo el mundo(*).
Claro que, en realidad, lo más importante que tenía esa época era que todos éramos jóvenes. Yo, un poco más joven que los que crearon ese tiempo, viajaba a Montevideo para disfrutar de tanta creatividad y tanta inteligencia en un país todavía libre y que nadie esperaba que perdiera esa libertad. Y mucho menos tan pronto.

La muerte de Eduardo Galeano puso en evidencia que dentro de poco ese tiempo dejará de ser un tiempo vivido para convertirse en un tiempo histórico, objeto o tal vez víctima de diversos relatos, variadas interpretaciones, originales tesis de doctorado. Y por qué no. ¿Acaso no es el destino de todo tiempo histórico?

Si se me calificara de nostálgico, con la componente de pocas expectativas de futuro que eso implica, puedo aceptarlo. No sólo por una cuestión de posición ante la vida. Más bien por una cuestión cronológica. Hay una época de la vida en la que el tiempo es todo menos sigiloso. Y la muerte de alguien como Eduardo Galeano lo hace explosivo.

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(*) Sí, ya sé, esta es una lista incompleta y parcial. Pero mi intención no es la de hacer un estudio sociológico de un tiempo histórico sino, más bien, expresar el sentimiento que su recuerdo me produce. Sobre todo estos días, sensibilizado por la muerte de E. Galeano.



sábado, 21 de marzo de 2015

Otoñal

Las islas del Delta hoy amanecieron sin calma. El agua está alta, a dos metros cincuenta, dicen, y el cielo azul es un estruendo sin nubes. Primer día de otoño. El turismo no apareció hasta ahora. Debe de ser por la miseria que obligó al turista a viajar por el mundo y le colmó las tarjetas de crédito. O al terrible destino de quien envía a los hijos a colegios privados, carísimos, para que no se mezclen con la pobreza enriquecida de estos últimos tiempos. Esto no da para más, dicen.

A pesar de todo, hay un hermoso silencio suavizado por el viento: Sur a treinta y cinco quilómetros por hora, dicen. En ese estruendo brillante, suena un eructo descomunal, inimaginable, como si un terremoto hubiera soplado por un caño, de esos sin costura, de oleoducto.
Me sobresalto y trato de imaginarme de qué garganta prodigiosa puede salir semejante sonido.  Que se repite. Y entonces caigo en que debe de tratarse del ladrido de un perro viejo y achacoso, con los pulmones a la miseria.

Otra vez, como si intentara batir un récord, suena el eructo olímpico.

Y una voz, desde dentro de una casa que no puedo localizar, dice con elegancia: ¡Buen provecho!


sábado, 21 de febrero de 2015

Los chivos expiatorios

Asociación Mutual Israelita Argentina hace veinte años

Ellos, los parientes y amigos de los asesinados en el atentado de la embajada de Israel y de la mutual judía AMIA, siguen esperando. ¿Qué esperan, en realidad? ¿Justicia? Sí, claro, justicia, pero también el mínimo de respeto al que todo ser humano debe aspirar. Y en cambio se ven convertidos en objeto de cuanta basura ideológica existe en este momento histórico. Figuras siniestras como el juez Galeano o el fiscal Nisman, políticos y espías, vendedores de armas y torturadores, la insoportable corrupción de los representantes de gobiernos del liberalismo económico, la utilización de mentiras absurdas de la derecha en búsqueda de algún método para hacerse del gobierno inalcanzable por elecciones, todos se hacen el caldo gordo con esa gente que no es más que una herramienta útil para la repugnante realpolitk del propio país, Israel, que dice representarlos, y de las instituciones que le responden sin críticas ni vergüenza. Los parientes y amigos de los asesinados en el atentado de la embajada de Israel y de la AMIA, otra vez más, chivos expiatorios. Otra vez más obligados a ser más humanos que nunca en un mundo inhumano.

viernes, 9 de enero de 2015

El dilema de Scioli

Scioli contento
El FPV no me va a apoyar ni por casualidad, nunca fui de confianza. Y Clarín no tiene quién le pueda ofrecer un mínimo de posibilidades de ganar las elecciones. ¿Y si yo me ofrezco? Qué tal, eh. Toda la potencia mediática de mi parte. ¿Será este el momento de dar el gran salto y conseguir, de una buena vez, la presidencia? Claro que si me equivoco voy a tener que jugar en el equipo de perdedores junto a Binner, Massa y Macri o peor, Solá. Puedo quedar como a cualquier barra brava que perdió el auspiciante, nunca más me dejarán entrar al club. La verdad es que tampoco, como Cavallo, me van a pagar cuarenta mil dólares para dar clases de nada. A quién le va a importar un ex corredor de motonáutica con pretensiones políticas y, para colmo, perdedor. Qué lindo dilema tengo: me temo que sea ahora o nunca.

jueves, 18 de diciembre de 2014

Eva Landeck y los artistas malditos

Filmación de "Gente en Buenos Aires" - 1974
La directora de cine y escritora Eva Landeck  hablando sobre los llamados, "artistas malditos". Entrevista en FM Palermo el 30 de mayo de 1996.






Parte 1

Parte 2

Eva, la atrevida
Apuntes biográficos por Élodie Hardouin




miércoles, 10 de diciembre de 2014

miércoles, 26 de noviembre de 2014

Helios Buira, entrevista el 2 de mayo de 1996

Entrevista realizada en FM Palermo el 2 de mayo de 1996 al escultor y artista plástico Helios Buira, cuando tenía a su cargo el Centro Cultural Recoleta los sábados, domingos y feriados.

1ª parte

2ª parte